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viernes, 18 de julio de 2014

Baleadas de Doña Oneyda (West End, Roatán). Probablemente, las mejores de Honduras

El puesto de Doña Oneyda en West End, Roatán, es visita obligada. Allí se hacen las que, probablemente, sean las mejores baleadas de Honduras... y si no creen al Lempira, simplemente pruébenlas ustedes mismos...


Por que Doña Oneyda lleva ya más de 20 años instalada en West End, en la calle principal, frente al mar que tanto le gustó cuando llegó procedente del Lago de Yojoa. Más de 20 años sirviendo ininterrumpidamente a nacionales y extranjeros uno de los platos más característicos de la gastronomía hondureña: las baleadas. Y se dice pronto: más de 20 años viendo como otros puestos de comida y otros restaurantes cerraban mientras ella continuaba haciendo feliz a los comensales de medio mundo con sus deliciosas baleadas catrachas.

Por que la mano de Doña Oneyda tiene algo de especial: su corazón, inmenso. Por que la baleada de Doña Oneyda tiene alma. Un alma que nace en el amasado, ese momento de pasión, candor y vértigo de un amasado seductor, amoroso, profundo y vibrante. Ese amasado en el que se combinan la harina, el agua, y a veces -cuando Oneyda está con ganas de embriagar al universo-, un poco de leche de coco. Un amasado mágico, que vuela alto, que trasciende, que enciende, que transpira y gime, que se eleva hasta el más allá y termina en una profunda inspiración, expiración, inspiración, expiración. Late. Da vida. Alma. Baleadas perfectas hechas con los más simples y a la vez complejos, humildes y a la vez grandiosos ingredientes: las manos de Oneyda, el amor de Oneyda...

¡Que vivan los puestos de comida sublimes, como este!, que le recuerda al Lempira a un gran amigo: el Chele, su chile y sus carnitas. En paz descansen todos ellos... ¡Y muera el odio, el rencor y la desidia de esta nuestra Honduras que mata a golpe de gatillo!

- "¿Hasta cuándo lo seguiremos permitiendo? ¡Basta ya!" (gritó el Lempira que come)



Afortunadamente Oneyda vive, y hace vivir. Afortunadamente no se cansa de amasar y dar amor. Afortunadamente quedan mujeres y hombres como ella, que comparten con el mundo su arte sin esperar más que unos cuantos centavos a cambio. Afortunadamente estamos vivos nosotros también para disfrutar a estas personas. Afortunadamente hay esperanza, que es lo último que matarán.


En la bahía de West Bay, sobre las 7 de la tarde, además de respirarse amor, huele a coco. Y los lugareños saben qué sucede: Oneyda añadió leche de coco a su masa de baleada y se huele a kilómetros. Cuando eso sucede sus estupendas baleadas, aún están más ricas... la masa siempre perfecta en elasticidad y textura, en temperatura, en color y en sabor... y sus rellenos, deliciosos: se puede optar por añadir carne de cerdo adobada en especias, carne de res marinada en especias o pollo. Además de la clásica con huevo y frijol.


Las baleadas favoritas del Lempira son las de cerdo y también las de res. Al Lempira le gusta añadir abundante chile, que también prepara Doña Oneyda haciendo uso de uno de los secretos mejor guardados de las Islas de la Bahía: el chile cabro. Para quien no lo conozca, decir que el chile cabro puede ser picante o dulce, y de varios colores: naranja, rojo, amarillo y verde. El aroma del chile cabro es tremendamente  fragante. Huele a flores, y su picante (aquél que pica, claro) es potente, penetrante y punzante. No es apto para cualquier público (quedan advertidos, por que pica mucho), pero siempre es posible añadir un pedacito pequeñito, pues su floralidad y verticalidad son dos características que logran resaltar muy mucho el sabor de aquello que se come. Si ven algún bote con chiles cabros preparados en vinagre no lo duden y compren. Se conservan bien durante bastante tiempo y será un acompañante mágico para sus comidas.


Además de las mejores baleadas, Doña Oneyda ofrece también pinchos de pollo, de cerdo y algunos otros platillos sabrosos. ¿Los precios de las baleadas?, inmejorables: de 15 a 25 L. dependiendo del relleno.

En resumen: ES PEC TA CU LAR. Cuando viajen a Roatán, disfruten de Oneyda y sus baleadas porque son patrimonio catracho!



Categoría "Puestos de Comida" Puntuación
Servicio 8
Comida 10
Puntuación Media 9,6
Relación Calidad Precio 9


miércoles, 14 de mayo de 2014

Argentinian Grill en West Bay, Roatán. Una muy buena opción en la playa!

La Posada Arco Iris alberga uno de los restaurantes más concurridos de Roatán, en West End: la famosa Parrilla Argenitnian Grill. Esta posada, que no ha parado de crecer al  ofrecer un alojamiento estupendo a precios atractivos, se encuentra situada en en primera línea de playa y ofrece un espacio de playa "cuasi-privada" a sus huéspedes además de Kayaks y equipos de snorkeling. Un entorno distendido, agradable y paradisíaco y unas bonitas y confortables habitaciones, hacen de la Posada Arco Iris uno de los mejores en cuanto a la relación Calidad Precio en Roatán.

El caso es que este Hotel, hermano de la Posada Orquídeas, ha abierto también sucursal en West Bay (Seremein). En dicha sucursal, ha establecido una especie de Bistró-gatro-pub argentino, con algunos de los platos que ofrece su restaurante de West End. Definitivamente una genial idea porque son muchos los turistas que prefieren alojarse en West End y visitar durante el día la playa de West Bay. Así que, este bistró argentino se convierte en una de las opciones más interesantes de West Bay ofreciendo comida de calidad a precios razonables, además de una ubicación privilegiada frente al mar.

El quincho principal donde se sitúa el Bistró es enteramente de madera. Techos altos, de paja, protegen del fuerte sol de la isla, mientras los ventiladores trabajan sin descanso. Mesas y sillas de madera hacen el resto. Un espacio amplio, confortable y cómodo que se adapta a la perfección a las necesidades del bañista: duchas de agua dulce están disponibles al final de la sala del restaurante, y tumbonas confortables con sombrillas en la playa. El conjunto dibuja un ambiente completamente playero, acorde a lo que cualquier visitante necesita cuando está disfrutando durante el día de ese paraíso caribeño llamado Roatán: tranquilidad, algo de sombra, mucho sol, cerveza fría y algo de comida para picar a medio día.


El servicio del Bistró es atento, aunque a veces, sobre todo cuando la playa está llena a causa de la llegada de turistas provenientes de los cruceros, está algo ajetreado y sobrepasado. En cualquier caso, el personal ofrece rápidamente las tumbonas, coloca la sombrilla y se apresura en servir las bebidas y ofrecer la carta. El servicio además, si uno está alojado en La Posada Arco Iris, Las Orquídeas o la propia Seremein, incluye también la posibilidad de disfrutar de los Kayaks y equipos de Snorkel disponibles también para alquiler.

La carta del Grill es breve, lo cual, se agradece. Se basa en productos fáciles de comer y disfrutar a las temperaturas elevadas de la playa a medio día. Destacan los cortes de carne argentinos, como la entraña, las empanadas o las hamburguesas. También hay ensaladas. En general comida de elaboración sencilla que reproduce sólo una parte de lo que ofrece su restaurante principal de West End, el cual, además de estos platos, ofrece marisco y pescado fresco del día, y pasta fresca, entre las que destacan, nada más y nada menos que una de las pastas más deliciosas de entre las deliciosas pastas argentino-italianas: los Sorrentinos. Subiremos un post especial sobre esta pasta re-interpretación argentina de la tradición italiana, porque la Nonna del Lempira dejó su receta en su última visita.

El Lempira, con calor, pidió cerveza nacional, una entraña al punto medio, una hamburguesa y unas empanadas. Los resultados, a continuación:


Las empanadas estaban deliciosas. Perfecta ejecución de la carne cortada a cuchillo y no picada a máquina. Excelente decisión!, sabrosa, al punto perfecto de comino y sal, con un relleno bien elaborado, sabroso, profundo e incluso jugoso. La masa de las empanadas también estaba bien hecha. Punto excelente de fritura. Realmente ricas empanadas argentinas... (qué recuerdos!)




Sin embargo la entraña dejó un poco que desear. Siendo una parrilla argentina y demostrando el conocimiento que tienen en cocina sobre la gastronomía de dicho país (el Lempira que come no conoce lugares donde se ofrezcan Sorrentinos frescos, ni siquiera en Argentina), no deberían haber asado la entraña sin sus membranas. No es la primera vez que el Lempira habla al respecto: retirar las membranas a la entraña si ésta va a asarse en la parrilla implica que el corte pierda jugosidad y textura crujiente. En cualquier caso la carne estaba sabrosa y el punto correcto.





La hamburguesa estaba correcta. Disfrutable. Aunque las papas fritas de bolsa congeladas no se comprenden, pues no cuesta tanto freir una papa cortada. En cualquier caso la hamburguesa es buena opción para comer algo mientras se disfruta del mar.

El capítulo bebidas ofrece refrescos, cerveza nacional y algunos vinos interesantes... Aleluya! especialmente destaca Domados Zaíno, un Malbec con algo de Cabernet Sauvignon que se muestra intenso a la nariz y concentrado en boca. Potente con los taninos presentes pero redondeados, opulento y amplio, en el que predominan los aromas y sabores a ciruelas pasas y frutas rojas.

En Resumen: un Grill recomendable que se convierte, quizás, en la mejor opción para comer-picar algo en West Bay durante un día de playa. Buen ambiente, excelente entorno, buen servicio y comida más que correcta. Recomendable.



Categoría "Wine-Bar/Cafetería/Pub" Argentinian Grill West Bay Puntuación
Entorno - Ambiente 8
Servicio 7,7
Bebidas - Comida 8
Puntuación Media 8
Relación Calidad Precio 7